Un cuaderno de bitácora para navegar por la historia del arte. Cada entrada está relacionada con algunos de los estadios de la creación artística a lo largo de la Historia. Desde la Prehistoria hasta la más rabiosa actualidad. Todo un curso al ritmo pausado del calendario. Para aquellos que consideran que el arte existe porque la vida no es suficiente.

2/28/2011

LA ARQUITECTURA DEL RENACIMIENTO EN ESPAÑA: ACTIVIDADES.

Planta del monasterio de San Lorenzo del Escorial, Madrid.

11563-1586 - Juan Bautista de Toledo (EL PROYECTO) y Juan de Herrera (LA FÁBRICA O CONSTRUCCIÓN), Monasterio, Palacio y Mausoleo de Felipe II.



Vista general del monasterio

Vista de la fachada principal del monasterio de San Lorenzo del Escorial


PROPUESTA DE ACTIVIDAD:

- A partir de las imágenes anteriores realiza el análisis técnico y estilístico del monasterio de San Lorenzo del Escorial.
- Una vez vistas las características generales de la arquitectura del s. XVI en España, responde: ¿Qué rasgos estilísticos son los que definen la penetración del Renacimiento en nuestro país? ¿Qué edificios te parecen más representativos de la arquitectura purista o clasicista? ¿Por qué?

2/25/2011

LA PARTE POR EL TODO 21


La bacanal, llamado también La bacanal de los Andrios, es un cuadro del pintor italiano Tiziano Vezelio. Óleo sobre lienzo. (1519-1520) Museo del Prado (Madrid)


¿Quién es esta hermosa dama? ¿De qué obra forma parte? ¿Qué representa? ¿Quién la pintó? ¿A qué escuela pertenece?
Preguntas, preguntas y más preguntas para un colorista y sensual fin de semana. Comprueba que, además de la belleza platónica, los artistas del Renacimiento también se sintieron atraidos por una belleza más terrenal y, por qué no decirlo, erótica. ¡Déjate llevar por la pasión!

En efecto, queridos amigos de Baco (o de Dionisos), recordad lo que dice la partitura que acompaña esta deliciosa celebración del vino y la alegria de la carne: "Quien bebe y no vuelve a beber, no sabe lo que es beber" (añado yo, por si las moscas: siempre con moderación, claro!). Dejo en vuestra memoria el análisis que hoy hemos visto en clase.

PASEO VIRTUAL POR LA CAPILLA SIXTINA


Si quieres disfrutar de un extraordinario paseo virtual por la capilla sixtina, haz clic en el siguiente enlace o sobre el título de la entrada:

http://www.vatican.va/various/cappelle/sistina_vr/index.html


Nota: Sólo tienes que mover el puntero, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, para desplazarte por el interior de la capilla; para acercarte o alejarte utiliza la rueda del ratón.

2/24/2011

LAS ESTANCIAS DEL VATICANO, LA OBRA MAESTRA DE RAFAEL SANZIO



Rafael de Sanzio fue uno de los grandes artistas del Renacimiento del siglo XVI. Nació en Urbino, donde, aunque se desconoce su etapa de formación, conoció las obras de Ucello, Signorelli y Melozzo da Forlí, entre otros artistas. Pero, sin duda, el que más le va a influir en su estilo fue Perugino. Trabajó durante cuatro años en Florencia, estudiando las obras de los dos grandes maestros del momento, Leonardo y Miguel Ángel y, por recomendación de Bramante, pasó a trabajar en Roma, donde residió hasta su muerte.
Es en Roma donde recibe el encargo de la decoración de las estancias que el Papa Julio II preparaba como parte de sus habitaciones, estancias que hoy se denominan “de Rafael”, tres cámaras casi cuadradas cuyo techo se cubre con bóvedas de arista. Uno de los murales pintados en la Camara de la Signatura del Palacio Vaticano, es la obra que nos ocupa, “La Escuela de Atenas”, situada enfrente de otra obra suya, “La Disputa del Santísimo Sacramento”, resumiendo así su idea de reunir la filosofía natural, la ateniense, con la teología revelada, la ciencia y las artes, todo bajo la suprema protección de la Iglesia.

En “La Escuela de Atenas” aparece representada una soberbia arquitectura en construcción (se dice que se corresponde con la Basílica de San Pedro de Bramante) en la que se reúnen una serie de personajes que charlan, pasean, dibujan, leen, etc. Se trata de una alegoría de la investigación racional de la verdad. En el centro de la composición, Platón, anciano de barba blanca, llevando el “Timeo”, con una de sus manos señalando al cielo, al mundo de las Ideas, como pura expresión del idealismo filosófico, que va acompañado de Aristóteles, más joven, de figura arrogante, cubierto con manto azul, que lleva un tomo de su obra “Ética”, cuya mano mira hacia el suelo, marcando lo palpable, lo visible. A la izquierda hay otro grupo de filósofos reunidos con Sócrates, que marca silogismos con los dedos ante un grupo de jóvenes, entre los que se distingue uno que lleva casco y va armado, lo que se ha interpretado como una representación de Alejandro Magno. Más abajo, otro anciano, tal vez Pitágoras escribe números sobre un grueso libro, mientras un joven le ayuda sosteniendo ante él una tabla. Justo delante Heráclito aparece reflexionando sentado mientras escribe (podría tratarse de una representación del atormentado genio Miguel Ángel). A la derecha, otro filósofo, Arquímedes, o tal vez Euclides, explica marcando con un compás la figura, y cuenta en su grupo con un joven en el que reproduce el retrato del propio Rafael, que mira al espectador consciente de la naturaleza de la mirada inquisitiva de éste. Los demás personajes no se pueden identificar, aunque se supone que es Ptolomeo una figura que parece un rey con corona y que porta en la mano una esfera. Hay otras figuras que representan a jóvenes de una belleza idealizada, como es habitual en esta época. Todos ellos se mueven con naturalidad dentro de lo que, alegóricamente, podemos considerar como el "templo de la filosofía".
Rafael tomó como modelos para representar a estos personajes que suponen una de las cumbres del pensamiento humano, a destacados hombres de la época a los que el admiraba profundamente. Así, Platón, se representa con la imagen de Leonardo, Euclides, con la de Bramante y Heráclito con la de Miguel Ángel. En sus gestos y actitudes es posible adivinar el carácter del personaje.

La composición, aparece dispuesta ordenada y simétricamente, realzando el saber humano y racional, motivo por el que el paisaje es substituido por una sólida y creativa obra del racionalismo humano, una arquitectura bramantesca que refleja la grandeza del hombre, digno “Hijo de Dios” y en perfecta consonancia con el humanismo renacentista. Dos grandes figuras escultóricas (pintadas) representan a Apolo y a Palas Atenea, subrayando así la continuidad entre el pasado clásico y el presente renacentista. Pese a ser un elogio de la razón, en las figuras no hay paz, ya que éstas se vuelven preguntando, indagando, buscando en todos los sentidos, puesto que se trata de la incesante búsqueda de la verdad y del progreso que han de guiar a los filósofos y sabio, siempre indagando, siempre descubriendo. Estamos, pues, ante una composición de gran dinamismo, en la que las figuras, además de los gestos y actitudes mediante los que dialogan, avanzan hacia el espectador. Los grupos de figuras se disponen en diferentes planos de profundidad: al fondo, y avanzando hacia el espectador, los personajes principales se representan en una línea horizontal, a modo de friso, y elevados pues una escalinata de mármol los separa del nivel inferior. En un plano más próximo a nosotros, dos grupos de figuras se disponen simetricamente a ambos lados, sobre un suelo de mármol de colores. Todo ha sido medido para que el resultado final sea una composición grandiosa y monumental, pero al mismo tiempo equilibrada y armoniosa.
El arco que sirve de marco a la escena contribuye a aumentar la sensación de profundidad en una perspectiva perfectamente lograda, que supone la consagración de Rafael como pintor clasicista del Renacimiento. Conoce y se deja influenciar por la pintura miguelangelesca de la Sixtina, lo que vemos en los escorzos y el tratamiento escultórico de las grandes figuras que componen la escena.
El color es vibrante y luminoso, perfectamente modulado a través de una iluminación uniforme que subraya la grandiosidad del espacio arquitectónico, en el que el cielo, a modo de bóveda, se deja ver entre los elementos arquitectónicos.

Fuente: http://arte.laguia2000.com/pintura/la-escuela-de-atenas-de-rafael (reelaborada)

2/22/2011

LA PARTE POR EL TODO 21


¿Quién es este personaje? ¿Dónde se encuentra? ¿Qué representa? Siéntete como un cardenal y demuestra que nada de ese mundo te es ajeno.



Un gran video de ARTEHISTORIA para reforzar nuestra comprensión de esta grandiosa obra del maestro florentino. Que lo disfrutéis.

LA PINTURA DEL CINQUECENTO: ACTIVIDADES

Madonna del Prato (Virgen del prado). Rafael Sanzio. 1505-6.
Temple y óleo sobre madera. 113 cm. x 88 cm.


Detalle de la capilla Sixtina, San Pedro del Vaticano. Roma. 1511.
La creación de Adán. Fresco. Miguel Ángel. 280 cm. x 570 cm.


Estimados alumnos: aquí os dejo estas obras de dos de los grandes maestros del Cinquecento italiano, para que hagáis el correspondiente comentario. Podéis elegir una de las dos, pero tened en cuenta que ambas formarán parte del "corpus" de obras comentadas que entran en la evaluación.

LA PINTURA DEL CINQUECENTO Y LA ESCUELA VENECIANA

La diapositiva contiene las obras básicas para conocer el estilo de estos grandes maestros.

Un esquema básico para fijar las características de esta etapa del Renacimiento italiano. El conjunto de presentaciones alojadas en slideshare os permitirán profundizar en el conocimiento de la obra de estos pintores.

2/21/2011

LA ESCULTURA MANIERISTA: EL RAPTO DE LA SABINA (GIAMBOLOGNA)


El rapto de la sabina. Giambologna, 1582.
Mármol blanco. 4.10 m. Logia dei Lanci (Florencia). Italia.


IDENTIFICACIÓN Y CLASIFICACIÓN ESTILÍSTICA:


La obra constituye un grupo escultórico exento, que mide 410 cm de altura; está realizado en un solo bloque de mármol blanco, mediante la técnica de la talla y, posteriormente, pulido. El grupo lo componen tres personajes desnudos: un hombre joven (un romano) que levanta por encima de su cabeza a una mujer (la sabina) que parece querer desprenderse de su secuestrador, mientras, atrapado entre las piernas del joven, se encuentra un hombre mayor, (el padre de la joven) con evidentes muestras de desesperación e impotencia. Las tres figuras se hallan profundamente entrelazadas, tanto por la acción que desarrollan individualmente como por la escena que componen entre ellas.


En el pedestal sobre el que está situado el grupo está inserta una placa de bronce en relieve que narra diferentes escenas del rapto. Este bajorrelieve es similar al de que puso Benvenuto Cellini en el pedestal de su escultura del Perseo con la cabeza de Medusa. El trabajo está firmado por el autor de la siguiente manera:


OPVS IOANNIS BOLONII FLANDRI MDLXXXII


La obra podemos situarla en la última etapa del Renacimiento italiano, durante el llamado "Manierismo", en el último tercio del s. XVI. Se trata de un momento de ruptura y distorsión de los ideales clasicista del primer Renacimiento y un anticipio de las nuevas formas de expresión del Barroco, estilo que le sucederá en el tiempo.

EL TEMA

La obra narra un episodio de la historia mítica de la ciudad de Roma; cuando Rómulo fundó Roma, quería que los pueblos se unieran a su ciudad. Para instar a los sabinos, pueblo muy poderoso de la región, a unirse a ellos, raptaron a todas sus hijas para que se casaran y se quedaran en Roma. El momento elegido para el grupo escultórico es el rapto de una de las jóvenes, mientras su padre no puede hacer nada y mira horrorizado, tapándose la cara en un gesto de impotencia y desesperación. Como suele ocurrir durante el Renacimiento, los artistas se inspiran en episodios de la mitología clásica o, como es el caso, en la legendaria historia de Roma.


EL ANÁLISIS FORMAL
La obra, tallada en su sólo bloque de mármol, ha sido concebida para ser contemplada desde distintos puntos de vista (multifacialidad), por lo que una completa y profunda contemplación de la misma exige circunvalar el grupo y así tomar conciencia del "movimiento" ascendente y helicoidal que lo impulsa. (forma serpentinata). Es una composición dinámica, en la que las tres figuras parecen girar en el espacio para componer una escena, en apariencia, de gran carga dramática. Sin embargo, los rostros no acaban de ser coherentes con la tensión y el esfuerzo que los cuerpos (perfectos y clasicistas desnudos) anuncian. Los rostros de la joven y del padre no expresan, al menos con convicción, el "phatos" que un episodio como éste demanda. Parece que estemos, en fin, ante una danza en la que los cuerpos coreografían un episodio de gran dinamismo pero exento de su significado más dramático. Los cuerpos giran como una espiral en el espacio, se relacionan entre ellos, tanto en lo físico como en lo psicológico, se retuercen en un ámbito físico limitado y angustioso. Podría ser, más bien, un drama de carácter más intelectual que físico; no obstante, la influencia de la escultura helenística (tal vez el grupo del Laoconte, hallado en 1506 en Roma) es patente en la escultura italiana ya desde Miguel Ángel, pues éste ya hizo uso de la forma serpentinata en algunas de sus producciones.

Podemos comprobar al examinar más a fondo la composición, que para equilibrar el grupo, el artista ha colocado la tercera figura, la del padre, curvada en dirección al suelo. En este caso los tres cuerpos se combinan en el espacio: el vencido en el suelo con los miembros encogidos; el romano que dibuja un arco de círculo, encorvado y fogoso, y la Sabina que intenta zafarse con un gesto de su espalda. La geometría de las líneas de fuerza, el juego de las miradas, el contraste entre las expresiones, la variedad de los volúmenes que se contraen en dirección descendente y luego se expanden, todo ello convierte al Rapto no sólo en un prodigio técnico sino también en un hito de la reflexión estética acerca de la relación entre las formas en el espacio.


EL ESTILO MANIERISTA

Los rasgos manieristas superficiales son patentes: el alargamiento de las figuras, el gesto desmedido y poco coherente, el espacio angosto... Pero lo propio de Giambologna es su capacidad para introducir estas notas -que son generales a todo el Manierismo- en un movimiento que rompe de forma definitiva con la estatua clásica. El rapto de las sabinas responde todo él a la forma serpentinata que ya había utilizado Miguel Ángel, pero Giambologna prescinde del punto de vista único y el grupo incita a multitud de perspectivas. No existe un delante y un detrás sino una multiplicidad de puntos de vista, de tal manera que el grupo gira como una espiral. Esta multiplicidad, insistimos, viene impuesta por la misma escultura: el movimiento de las figuras que se retuercen y prolongan en su contraposición no atiende ya a la perspectiva frontal típica del Renacimiento, visión estática y serena sustituida, aquí, por un enérgico dinamismo.
Giambologna introduce así una creciente intranquilidad en el espectador que, en relación con las pautas clasicistas, puede resultar -como así fue para los hombres de la época, de ahí su enorme éxito- enigmática. La imagen constituye un problema casi imposible de resolver: dónde termina una figura y empieza otra, cuál es el juego de cortes, paralelismos y contraposiciones, son cosa sobre las que el espectador nunca tomará una decisión definitiva.


La influencia de esta obra en la escultura y la pintura de épocas posteriores quedará patente si se observan algunas de la obras escultóricas de Gian Lorenzo Bernini (máximo exponente del barroco italiano), que irá mucho más lejos en la expresión del "phatos", o de Girardon (grupos escultóricos de los jardines del Palacio de Versalles), o algunas de las exuberantes y dinámicas pinturas del flamenco Pedro Pablo Rubens.

2/17/2011

LA PARTE POR EL TODO 20

Obra inconclusa del genial maestro realizada entre los años 1520 y 1540 . Escultura en mármol de 267 cm de altura. Actualmente se encuentra en la Galleria dell'Accademia de Florencia.


¿Quién es este titán que forcejea aprisionado entre las rocas?
Viaja hasta Italia y allí donde el mármol se hace carne, encontrarás la huella del gigante. ¿A quién representa esta figura? ¿De qué conjunto iba a formar parte? Explica las claves estilísticas de su autor y demuestra que te has empapado del espíritu del Renacimiento.

Efectivamente resultaba difícil, pero no imposible. La tragedia del sepulcro, como Miguel Ángel llamó al encargo que el papa Julio II le hizo, no llegaría nunca a concluirse. En el taller del escultor quedaron algunas de las figuras que iban a formar parte de aquel megalómano proyecto, más cercano a la monumentalidad faraónica que a la humilde tiara de Pedro. Desde el año 1520, Miguel Ángel continuó esculpiendo cuatro estatuas más de esclavos, con una medida más grande que la pareja del esclavo rebelde y el esclavo moribundo y menos acabados en su realización, con aspecto de atlantes, conocidos como el Joven esclavo, Esclavo atlante, Esclavo despertándose y Esclavo barbudo. Permanecieron en el taller del escultor hasta el año 1564, cuando su sobrino Leonardo los donó a Cosme I de Médicis y fueron colocados en la gruta de Buontalenti del jardín de Bóboli hasta su traslado definitivo, en 1908 , a la Galeria de la Academia en Florencia.

Contemplar esta obra inacabada es aproximarse al genio conceptual y técnico del maestro florentino; el escultor, en realidad, "quita". a la piedra aquello que oprime a la forma que ésta contiene. En su poderosa expresividad, resulta demasiado moderna. El frío mármol se convierte en la ardiente prisión de este cuerpo pletórico de energia que parece cargar sobre sus espaldas con el peso del mundo, como Atlas. El contraste entre la aspereza de la piedra apenas desvastada y el modelado finamente pulido del cuerpo que en ella se halla aprisionado, no hace sino agudizar la tensión entre la vida encadenada y la roca que la contiene. La figura está a punto de liberarse, casi podemos sentir el milagro de una forma humana que pronto se despojará de ese ropaje rocoso para alcanzar la plenitud del aire, ya sin envoltorios opresores.

¿Es el hombre que se libera mediante un titánico esfuerzo de la tierra que lo aprisiona? ¿Es el hombre que carga sobre sus espaldas con el peso de la culpa de un mundo opresor y opresivo?. Nunca sabremos si esta obra inacabada quería decir lo que su propia anomalía sugiere, pero no importa. Tan fuerte es su carga dramática que expresa más en lo que calla que en lo que dice.

ANÁLISIS DEL "MOISÉS" DE MIGUEL ÁNGEL


Fuente de la fotografía: http://www.europaenfotos.com/italia/photo_ro11_9.html


IDENTIFICACIÓN Y CLASIFICACIÓN DE LA OBRA

Es una escultura renacentista del siglo XVI, pertenenciente a la etapa de Cinquecento en Italia. Es la figura central de la tumba del Papa Julio II, que se encuentra en la iglesia de San Pedro in Víncoli, en Roma. Fue realizada en 1515 por Miguel Ángel Buonarotti, escultor florentino.
Está realizada en mármol blanco de Carrara y se trata de una escultura exenta o de bulto redondo, de cuerpo entero y sedente, auque dada la configuración del sepulcro (tipo fachada adherido al muro), la obra sólo puede ser contemplada frontalmente.

ANÁLISIS FORMAL

El tema es bíblico (un pasaje del Antiguo Testamento): el profeta Moisés, al regresar de su estancia de cuarenta días en el monte Sinaí, portando bajo el brazo las Tablas de la Ley para enseñárselas a los israelitas, contempla horrorizado cómo éstos han abandonado el culto de Jahvé (Jehová) y están adorando al Becerro de Oro. El tema representado (el epiodio) hay que situarlo en una narración más extensa que abarcaría desde la vida de Moisés y el cautiverio del pueblo hebrero en Egipto, hasta que éste los conduce a la Tierra Prometida (Palestina), después de un largo periplo a través del desierto. Moisés nunca llegará a ver la tierra prometida por Jahvé, pero conducirá a su pueblo desde el cautiverio hasta la liberación.

El modelado es perfecto; Miguel Angel ha tratado el mármol, su material predilecto, como si fuera la más dócil de las materias (arcilla, plastilina, etc.). El estudio anatómico es de un naturalismo asombroso (los brazos del profeta exhiben la fortaleza y tensión de un atleta, a pesar de la edad madura del mismo). El mármol blanco pulido deja resbalar la luz. Las ropas caen en pliegues de gran naturalismo, donde los contrastes de luces y sombras que provocan las profundas oquedades en el mármol, otorgan a la figura su rotundo volumen.

La composición, muy estudiada, es cerrada, clásica; se estructura en un eje vertical desde la cabeza hasta el pliegue formado entre las piernas del profeta, cuya figura queda enmarcada por dos líneas rectas verticales en los extremos. Existe un ligero contrapposto ( a pesar de la posición sedente) marcado por el giro de la cabeza y la simétrica composición entre brazo izquierdo hacia arriba y derecho hacia abajo, así como pierna izquierda hacia fuera y derecha hacia dentro. Las líneas rectas quedan dulcificadas y compensadas por dos líneas curvas paralelas: la que forma la larga y ensortijada barba hasta el brazo izquierdo, y la iniciada en el brazo derecho estirado hasta la pierna izquierda.
Con esta compleja composición, el artista sugiere el movimiento en potencia; los músculos están en tensión, pero no hay movimiento en acto. Consigue que este coloso no resulte pesado, sino grandioso. Capta el instante en que Moisés vuelve la cabeza y va a levantarse, lleno de furia ante la infidelidad de su pueblo. Esta ira, la "terribilitá", que le embarga se expresa en su rostro, que se contrae en un gesto ceñudo. y feroz, anticipio de la cólera que estallará en breve. Miguel Angel abandona los rostros serenos de su primera época y opta por una expresividad acentuada y dramática, anuncio del Barroco. Moisés está lleno de vida interior. Posiblemente sea producto no sólo de su propia evolución personal, sino también de la influencia que sobre él ejerció el descubrimiento del grupo helenístico del Laocoonte (1506). Es la culminación del idealismo dramático que caracteriza esta etapa de su producción escultóricay que tambén observamos en su pintura.

Podemos ver en esta escultura las características del estilo renacentista: búsqueda de la belleza ideal, acentuado naturalismo, interés por la figura humana y su anatomía (el cuerpo como expresión del ideal humanista de virtud y fortaleza y no como depósito del pecado, como era percibido en la Edad Media), tal como corresponde a la cultura antropocéntrica del periodo humanista; al igual que en la Antigüedad clásica, se crean: composiciones equilibradas, armoniosas, movimiento en potencia, perfección técnica. Todas estas características, no obstante, han de ser matizadas según la naturaleza de la obra y el autor del que se trate, ya que Miguel Ángel es, en sí mismo, un caso excepcional por la calidad de sus obras y la evolución estilística que ofrece en su larga vida: desde el idealismo clásico de influjo donatelliano hasta lel dramatismo de sus obras de madurez o la distorsión (anticlásica) de sus últimas versiones de la Pietá, antecedentes ya del Barroco.

EL AUTOR
El escultor es Miguel Angel Buonarotti (1475-1564), el más importante del Cinquecento italiano. Imagen del genio renacentista, ejerce con maestría en todos los campos (arquitecto, pintor, poeta), aunque se siente escultor. Busca expresar en sus obras una Idea, en el sentido neoplatónico: una belleza que sea expresión de un orden intelectual. Toda su vida será un titánico esfuerzo por liberar la forma de la materia que la aprisiona. Podemos considerarlo, sin duda alguna, como la expresión del artista total.
Su trayectoria atraviesa distintas etapas artísticas (revisad el mapa conceptual): a) Juvenil (1491-1505), en Florencia, muy clasicista, en la que busca la Belleza ideal, como en la Piedad del Vaticano o el David. b) Madurez (1505-1534), en Roma, aparecen tendencias manieristas y empieza a disolverse el ideal estético clasicista, como en el Moisés y los Esclavos. c) Vejez (1548-1564), en que consuma la ruptura y busca la expresión de la Idea, como en su Piedad Rondanini.

INTERPRETACIÓN Y SIGNIFICADO DE LA OBRA

La obra, el Moisés, es de su segunda etapa. Pertenece al sepulcro del Papa Julio II, su mecenas, que se lo encarga en 1505, aunque el artista no lo termina hasta 1545 , de un modo muy diferente a como lo había proyectado. El proyecto original consistía en una tumba exenta, a cuatro fachadas, con más de cuarenta grandiosas estatuas, que se colocaría bajo la cúpula de San Pedro del Vaticano. Este delirante proyecto irá reduciéndose por motivos económicos y familiares (ya muerto el pontífice) hasta que Miguel Angel lo diseña como un sepulcro adosado. Esculpe los Esclavos, alusivos a las ataduras de la vida humana, y la Victoria, pero no se encuentran en el sepulcro definitivo, emplazado en San Pedro in Víncoli, dónde sólo figuran siete estatuas: Raquel y Lía, que representan la vida contemplativa y la vida activa, el grandioso Moisés y algunas otras apenas desbastadas.

Simbolismo: algunos han querido ver en el Moisés un retrato idealizado del propio escultor o del Papa Julio II, temible guerrero y líder espiritual, al igual que el profeta bíblico. Otros piensan que puede ser un símbolo de los elementos que componen la Naturaleza; así, la barba representaría el agua y el cabello, las llamas del fuego. Para Miguel Angel podría simbolizar la fusión de la vida activa y la contemplativa, según el ideal neoplatónico.

Este comentario es una reelaboración del realizado por María Dolores Granja, que imparte clases en el I.E.S. "Margarita Salas". Su página web es:
http://www.selectividad.tv/historia_del_arte.php

2/15/2011

VIAJE A MADRID 2010-11


Bueno, aquí estamos un año más frente a las rejas del patio de armas del Palacio Real. Que conste que a nosotros no nos pusieron alfombra roja. Tan helados como otros años y bajo el espléndido azul del cielo madrileño que pintara Velázquez (¿habré dicho ya esto en años anteriores?). Ahora que ya han pasado unos días y que la experiencia ha empezado a sedimentarse en la memoria, a punto de ser un feliz recuerdo, estaría bien que aquellos que vinísteis a Madrid, dejáseis aquí las impresiones de vuestro viaje y, sobre todo, de la visita al Prado y al reina Sofía.

2/14/2011

LA ESCULTURA DEL S. XVI. MIGUEL ÁNGEL.



Un video para disfrutar del DAVID de Miguel Ángel en tres dimensiones y con todo detalle. Vive la glorificación del cuerpo humano desnudo como nadie antes la había plasmado.

MIGUEL ÁNGEL, ESCULTOR.


Una aproximación a la obra escultórica de Miguel Ángel, hace necesario contar con algunas ideas previas sobre su formación inicial en la "escuela donateliana" y la posterior evolución de su estilo, ya sea en plena madurez o, en una época de crisis espiritual, en su vejez. El conocimiento de esta evolución estilística nos facilitará la comprensión de su obra y, lo que es más importante, el disfrute de uno de los grandes genios de toda la historia del arte.

LA ESCULTURA RENACENTISTA EN EL S. XVI. MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI.



BIOGRAFÍA MIGUEL ÁNGEL BUONARROTI (1475-1564)
Miguel Ángel es el artista con mayúsculas; pintor, escultor y arquitecto, su personalidad es tan fuerte que define los cánones del genio. Michelangelo Buonarroti nació en Caprese, cerca de Arezzo, el 6 de marzo del año 1475. Pertenecía a una familia acomodada - su padre Lodovico di Leonardo di Bounarroto Simone era "podestá" de Florencia en esa localidad - que se trasladó a la capital de la Toscana a las pocas semanas de nacer el pequeño. La madre, Francesca di Neri di Miniato del Sera, confió la alimentación del pequeño a una nodriza, hija y mujer de canteros, dato que será considerado por el artista como fundamental para su formación. Cuando Miguel Ángel tiene seis años fallece su madre, iniciando sus primeras lecciones de gramática. En esos momentos conoce al pintor Francesco Granicci, un mozo de 12 años que le anima a pintar lo que no será del agrado de Lodovico Buonarroto. Tras algunos años de "lucha" entre padre e hijo, Lodovico da su brazo a torcer - él deseaba que su pequeño realizará una carrera administrativa o comercial más satisfactoria que la pintura - y Miguel Ángel ingresa con trece años en la "bottega", el estudio,de Domenico Ghirlandaio con quien aprendería las técnicas del fresco y desarrollaría su extraordinaria capacidad como dibujante. Tras una corta estancia en la "bottega" - que parece abandonar por discrepancias con su maestro - inicia estudios de escultura en el Jardín de los Médici, bajo el patronazgo de Lorenzo "Il Magnifico" y la dirección artística del donatelliano Bertoldo di Giovanni. Estos años serán de gran felicidad para el joven ya que es acogido como hijo adoptivo por el Magnífico, relacionándose en el palacio Medici donde habitaba con los más destacados miembros del Humanismo: Poliziano, Marsilio Ficino, Pico della Mirandola. Sus primeros trabajos escultóricos serán realizados en estos años bajo la protección de los Medici.
La caída de la familia gobernante de la ciudad, a la que contribuyó decididamente la actuación del clérigo Girolamo Savonarola, provocó la huida del joven artista, primero hacia Venecia y después a Bolonia donde estudió las obras de Jacopo della Quercia. En el invierno de 1495-1496 regresa a Florencia, trabajando para Pierfrancesco de Médicis, también simpatizante del gobierno popular dirigido por Savonarola al igual que Miguel Ángel. En estos años juveniles manifiesta ya una profunda admiración hacia la anatomía que le llevará a acudir casi todas las noches al depósito de cadáveres municipal para practicar disecciones que le permitieron conocer mejor la estructura interna del cuerpo humano.

En sus obras escultóricas de estos momentos - especialmente la Centauromaquia - exhibe una admiración por el movimiento y la anatomía que no habían sido conseguidas por Donatello. En el mes de julio de 1496 se traslada a Roma por primera vez. En la Ciudad de los Papas recibirá el encargo de su famosa "Pietà" del Vaticano, mostrando su manera de trabajar en un Baco y un Cupido esculpidos para el banquero Jacopo Galli. De regreso a Florencia realizó el David y la decoración de la Sala del Consejo del "Palazzo della Signoria" siendo el encargado de elaborar la Batalla de Cascina que compitiera con la Batalla de Anghiari encargada a Leonardo. En el boceto demuestra una vez más su obsesión por el desnudo, sirviendo como modelo a un buen número de artistas jóvenes por aquellas fechas. Ambas obras han desaparecido desgraciadamente. En 1505 el poderoso Papa Julio II reclama a Miguel Ángel que regrese a Roma ya que le va a encargar una tumba con cuarenta figuras, digna de tan elevado personaje. Pero el magno proyecto se vio reducido a la realización del Moisés y los Esclavos. Los caracteres del Papa y del artista eran tan similares que los enfrentamientos, a pesar de la mutua y profunda admiración que se manifestaban, no tardaron en aparecer. El propio Miguel Ángel denominará a ese encargo la "Tragedia del sepulcro". Será el mismo Julio II también le encargue su obra maestra: el techo de la Capilla Sixtina, en cuya decoración dedicará cuatro años, entre 1508 y 1512. El trabajo fue agotador al no contar con ningún ayudante, poniéndose de manifiesto el fuerte carácter del maestro agravado por su insatisfacción característica, la escasez de honorarios y las numerosas demandas de ayuda que recibe de su familia, especialmente de su hermano Buonarroto. Es significativo el texto de una carta que escribe a su padre en enero de 1509: "Hace un año que no recibo un céntimo del papa y no lo pido porque mi trabajo no va adelante como creo que merece. Esta es la dificultad del trabajo y el no ser mi profesión. Pierdo tiempo sin provecho. Dios me asista". En una nueva carta se reafirma en sus opiniones al manifestar: "Sigo aquí disgustado y no muy sano, con gran trabajo, sin gobierno y sin dineros". Tras el fallecimiento de Julio II en 1513 sus herederos reducen el proyecto de sepulcro lo que supondrá un importante varapalo para el maestro.

Los viajes son continuos teniendo como punto de destino Carrara, donde se sentía tranquilo y sosegado junto a la familia con la que se crió. El Papa León X le encarga la decoración de la fachada de san Lorenzo en Florencia - obra que quedará inconclusa - realizando también los planos de la Biblioteca Laurentina y las Capillas Mediceas para alojar las tumbas de Giuliano y Lorenzo de Médici con las famosas estatuas de la Aurora y el Crepúsculo y la Noche y el Día. Estos años trabajará para el gobierno de la República de Florencia como ingeniero militar, siendo nombrado en 1529 "gobernador general de las fortificaciones" trasladándose a Pisa, Livorno y Ferrara para comprobar el estado de sus murallas. En 1534 Miguel Ángel se instala definitivamente en Roma, donde realizará el Juicio Final, en la Capilla Sixtina, por encargo del Papa Paulo III, nombrándole pintor, escultor y arquitecto del Vaticano. En el Juicio Final, Miguel Ángel exhibirá su admiración hacia la anatomía que le llevará a desnudar al propio Cristo, anticipando con sus figuras al Barroco. Pero la reacción moral no se hizo esperar y ya en vida del maestro se empezaron a tapar los cuerpos, siendo Volterra uno de los encargados. Los pleitos con los herederos de Julio II para la ejecución de la tumba se suceden llegando a situaciones límite saliendo Miguel Ángel airoso gracias a la ayuda del Papa. Los frescos de la Capilla Paolina los llevará a cabo inmediatamente después de acabar con el Juicio, una vez que ha resuelto sus problemas con los herederos de Julio II consintiendo éstos en la renuncia del maestro a la ejecución de los trabajos, admitiendo la colocación del Moisés en el nuevo proyecto.

Desde 1546 Miguel Ángel se dedicará especialmente a la arquitectura; tras fallecer Antonio da Sangallo asume la dirección de las obras de la basílica de San Pedro del Vaticano, compaginando los trabajos con el diseño de la escalinata del Capitolio y el Palacio de los Conservadores. En estos años mantendrá una encendida amistad con la poetisa Vittoria Colonna, mujer de místico temperamento que llevará a Miguel Ángel a expresar en sus obras y escritos una dolorosa fe, manifestando un ineludible deseo de penitencia. La fama del maestro alcanzó elevadas cotas en los últimos años de su vida, siendo nombrado "jefe" de la Academia de Dibujo de Florencia. Vasari en sus famosas "Vitas" y Ascanio Condivi con su biografía le encumbrarán. El artista de la "terribilità", que definiría el Cinquecento, fallecía en Roma el 18 de febrero de 1564 a la edad de 89 años. Su sobrino Leonardo llevará en secreto el cadáver del genio hasta Florencia en el mes de marzo, celebrándose solemnes funerales por su alma en la iglesia de san Lorenzo para ser enterrado en Santa Croce. La ajetreada vida de Miguel Ángel fue llevada a la novela por Irving Stone en "La agonía y el éxtasis" sirviendo como base a una película con el mismo título.

2/11/2011

LA ARQUITECTURA DEL CINQUECENTO Y EL MANIERISMO

LA BASÍLICA DE SAN PEDRO DEL VATICANO (ROMA)





Un video para aproximarnos al proyecto de Bramante para la Basílica de San Pedro, así como a la intervención de los sucesivos arquitectos que trabajaron sobre el proyecto, desde Rafael a Miguel Ángel.



Otro video para, ya conocido el trabajo de Miguel ángel sobre la basílica, completar nuestra aproximación a la basílica y a la urbanización de la plaza que le sirve de escenario teatral.

ALGUNAS CONSIDERACIONES sobre el proyecto de la basílica de San Pedro y su evolución.

El irrealizado proyecto para sustituir la vieja basílica constantiniana (siglo IV) por una nueva construcción, idea de Julio II para cobijar el sepulcro encargado a Miguel Angel, constituye una de las cimas arquitectónicas del estilo bramantesco y de toda la historia de la arquitectura. Siendo la cúpula el supremo remate del templo católico, Bramante adopta la planta de cruz griega de cuatro brazos iguales terminados en ábsides con entradas desde los cuatro puntos cardinales. Para contrarrestar el peso de la enorme semiesfera, erguida sobre airosa tambor con galería columnada como un tholos gigantesco, disponía en la bisectriz de los cuatro diedros otras cuatro cúpulas menores y a los extremos cuatro torres cuadradas, formando una macla cristalográfica, de la que sólo ha perpetuado la medalla conmemorativa de la primera piedra bendecida por Julio II en 1506, realizada por Caradosso. Antonio de Sangallo y Miguel Ángel también presentaron otros proyectos.

Sangallo el Joven fue director de las obras de San Pedro hasta su muerte, y dirigió la confección de la maqueta conservada en el Museo Petriano. Aunque mantuvo muchos de los elementos del proyecto de Bramante, no responde al plan central por anteponer a la cruz griega un cuerpo entre altas torres que se asemeja al westkerk de las catedrales románicas de Renania, por lo que Miguel Angel, al advertir su desconexión, lo rechazó por obra tedesca, y replanteó nuevamente el plan central bramantesco.

Bounarroti volvió al esquema de Bramante y diseñó un templo de planta central de cruz griega con un solo acceso y cuatro robustos pilares apilastrados para poder sostener, sobre pechinas y un prominente tambor, una espaciosa cúpula de 42 metros de diámetro. Para contrarrestar su peso la rodeó de otros cuatro cúpulas menores, de las que sólo se construyeron dos por Vignola, y las arropó con la cortina cóncavo-convexa de los tres ábsides, en la que pilastras de orden gigante que aprietan dos y tres pisos de ventanas, mantienen permanente pugna con el ático aplastado y de vanos apaisados que superpone.

2/10/2011

LA ARQUITECTURA DEL ALTO RENACIMIENTO. BRAMANTE.

San Pietro in Montorio. Roma. Donato Bramante. 1502.

LA ARQUITECTURA DEL RENACIMIENTO EN EL S. XVI: ALTO RENACIMIENTO Y MANIERISMO.
La arquitectura del Cinquecento tuvo como centro Roma
y como principales promotores y mecenas, a los Papas. En 1506 Donato Bramante terminaba su célebre proyecto para labasílica de San Pedro en el Vaticano. Los palacios se adornaron de valiosos bajorrelieves (Palacio Grimani de Venecia, obra de Michele Sanmicheli) o de esculturas exentas (biblioteca de San Marcos, Venecia, obra de Jacopo Sansovino).
Donato d'Angelo Bramante, conocido simplemente como Bramante (
1444-1514), tuvo una formación quattrocentista, pero su plenitud artística la alcanza en el s. XVI. Su estilo arquitectónico está caracterizado por la severidad y el uso de planta central cubierta con cúpula. Sus obras más destacadas se encuentran en Roma.
En la ciudad eterna su primera obra es fruto del encargo de los
Reyes Católicos quienes para conmemorar la Toma de Granada (1492) y el nacimiento de un hijo varón, deciden levantar una iglesia en honor a San Pedro. En el lugar en que se cree fue martirizado se construyó en 1502 el templete de San Pietro in Montorio.
Un año después es nombrado arquitecto pontificio, llevando a cabo dos intervenciones: el llamado Palacio de los Papas y el proyecto de la nueva Basílica de San Pedro del Vaticano,
proyecto este último que solo llegó a comenzar y que sería más tarde continuado y modificado por Rafael, Antonio de Sangallo y Miguel Ángel, para ser concluido en el s. XVII por Carlo Maderno.

En sus obras Bramante rompe con la concepción arquitectónica del Quatrocento. Los edificios de Brunelleschi son monofocales (el espectador sólo tiene un punto de vista del edificio, concebido como una proyección espacial de la perspectiva lineal); con Bramante las perspectivas se multiplican, al ser concebido como una escultura. Aunque los elementos arquitectónicos son los mismos, su utilización es distinta, más pura y simple. La perfección neoplatónica se transforma en la perfección cristiana, en un Dios perfecto. Su estilo, monumental y severo, sintetiza el lenguaje arquitectónico renacentista con gran claridad y sencillez.


ANÁLISIS ESTILÍSTICO DEL TEMPLO DE SAN PIETRO IN MONTORIO

Templete de San Pietro in Montorio. Erigido en 1502. Realizado en granito.
La planta central imita a los martyria orientales, pues de hecho es un martyrium. Es circular, con una columnata que envuelve a la cella, que está cubierta por una cúpula de media naranja. Esta columnata forma un peristilo, que simboliza la iglesia militante. También hay una clara referencia a la cultura griega en la forma circular, como un Tholos
griego. En la planta hay un crepidoma, que son tres escaleras que representan las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad.
En cuanto al alzado, se levanta sobre una escalinata, seguida de un corto podio sobre el que se eleva la columnata de orden toscano
o dórico romano, sobre el que aparece un entablamento dórico (metopas y triglifos, decoradas con los emblemas y las armas del Papado), coronado por una balaustrada. Tiene en total 48 metopas donde había representada una figura de busto repetida 4 veces. El muro de la cella, con dos cuerpos, tiene un muro exterior articulado por medio de nichos de remate semicircular, de concha de venera, que alterna con vanos (puertas y ventanas) adintelados, separados por pilastras, cada una de las cuales se corresponde con una de las columnas del peristilo.

Esta articulación se dispone rítmicamente, partiendo de la existencia de cuatro puertas en los extremos de dos ejes del círculo que se cruzan perpendicularmente a modo de cardo y decumano; cada paño de muro situado entre dos puertas se organiza a su vez mediante un vano (ventana central flanqueada por dos nichos). Bramante parte de un módulo que no es una medida sino una forma: el cilindro, pues cilíndricas son columnas, pórtico, balaustrada, cella, tambor y cúpula. La cúpula simboliza la Iglesia Triunfante.

Justo debajo del altar mayor está la cripta, donde supuestamente estaba clavada la cruz de san Pedro. Esta cripta simboliza el martirio del apóstol.
Se ha considerado esta obra como el manifiesto de la arquitectura del clasicismo renacentista, dada su pureza de líneas y su austeridad decorativa, además de las características antes apuntadas.
Significado: simboliza la condición del Apóstol Pedro como Primer Pontífice y fundamento de la Iglesia.
Función: conmemorativa y religiosa.

LA ESCULTURA DE MIGUEL ÁNGEL. PROPUESTA DE TRABAJO.

David. Miguel Ángel. Mármol blanco. Dimensiones: 4.1 m.. Año: 1506-7.

EJERCICIO:
-Realiza el análisis de la escultura de Miguel Ángel.
- Compárala con la escultura realizada por Donatello y señala las diferencias que observas.

David. Donatello. Bronce. Dimensiones: 158 cm. realización: 1440

2/09/2011


Ahora que ya habéis hecho el examen sobre el arte medieval, tal vez os apetezca ( es un decir) echar un vistazo a este artículo del diario EL PAÍS, en el que se hace referencia a una exposición sobre el arte románico catalán.

Así empieza el artículo:
"Un joven arrodillado está siendo apedreado por tres hombres con cara de venganza. La imagen, que recuerda a una escena de cómic, es una pintura al fresco trasladada al óleo del siglo XII que reproduce la lapidación de san Esteban, el primer mártir cristiano. Procedente de la iglesia parroquial de Sant Joan de Boí, se conserva en el Museo de Arte de Cataluña (MNAC), pero ahora recibe a los visitantes de la exposición El esplendor del románico, que hasta el 15 de mayo puede verse en la Fundación Mapfre de Madrid (Recoletos, 23). Junto a ella, otras 58 obras románicas del MNAC, buena parte de las perlas de su colección, que han viajado a la capital coincidiendo con la remodelación de las salas de este periodo que precisamente financia Mapfre con 900.000 euros."

Si te interesa, visita esta página:

http://www.elpais.com/articulo/cataluna/Madrid/ve/romanico/catalan/elpepiespcat/20110209elpcat_13/Tes

2/07/2011

LA PINTURA DEL QUATTROCENTO ITALIANO


La pintura del s.XV va a experimentar una enorme evolución, desde el empleo de las formas aún ligeramente decorativas y el uso de dorados y vistosos colores de Fra Angélico, en la primera mitad del siglo, hasta la consecución, por ejemplo, de los magníficos sistemas compositivos empleados por Mantegna van a sucederse toda una serie de aportaciones pictóricas que depurarán el lenguaje renacentista. Sin embargo, puede apreciarse en general un interés por la representación volumétrica de las figuras, la comunión narrativa de las partes y la representación verista de la naturaleza, las dimensiones y la profundidad.

Con el fin de establecer un repertorio claro de características generales y, al mismo tiempo, singularizar la obra y estilo de los pintores más importantes de esta etapa, os propongo que fijéis lo siguiente:

Las bases:
- La pintura se independiza de la arquitectura.
- Los artistas empiezan a gozar de mayor libertad creativa (transición del artesano al artista) y su obra una consideración de carácter no sólo manual sino, también, intelectual (humanismo).
- Las obras reflejan el amor por el hombre y la naturaleza, inspirándose en la antigüedad clásica (obras literarias, manifestaciones plásticas). El antropocentrismo se convierte en el eje de la nueva mirada que estos artistas aportan.

Técnicas y soportes:
°- Pintura mural: se mantiene la tradición del fresco pero va perdiendo importancia, poco a poco, aunque se conserva para la decoración de muros y bóvedas.

° Pintura de Caballete: irá ganando importancia; sobre tabla y, en menos ocasiones, sobre tela; se emplean las técnicas del temple (primera mitad del siglo XV) y del óleo (a partir de la segunda mitad del siglo XV), como consecuencia de la influencia de la escuela flamenca.

Los Temas (variedad):

° Religiosos: siguen siendo los más importantes pero dejan de ser exclusivos.
Los temas religiosos tradicionales se interpretan con el nuevo espíritu renacentista, se humanizan o se proponen lecturas neoplatónicas, en consonancia con el resurgir de la filosofía platónica.
- La Virgen con el Niño es uno de los más frecuentes, pero tratado con gran dulzura y delicadeza.
- Surgen nuevos temas como La Sagrada Conversación que representa a la Virgen entronizada acompañada de Santos.
- A veces se representan anacronismos en ambientes y vestidos, ya que los donantes aparecen vestidos a la manera del s. XV pero en escenas que, según la tradición, se desarrollan en Palestina o en el próximo oriente.

° Mitológicos (con un sentido alegórico, la mayoría de las veces)
Son temas específicamente humanistas: los artistas se inspiran en descripciones literarias (la Metamorfosis, de Ovidio, por ejemplo) y en las obras escultóricas de la antigüedad clásica. Se quiere exaltar los valores que representan estos temas mitológicos (belleza, perfección, virtud, etc.). Se da importancia al desnudo (no sólo como expresión de la belleza física, sino como expresión de la belleza espiritual; equilibrio, en definitiva, entre la dimensión humana y espiritual del ser humano. Se mantienen los anacronismos en la vestimenta igual que en los cuadros de tema religioso.

° Retratos.
Alcanzan gran importancia por la influencia del humanismo e individualismo renacentista. Se representan los rasgos físicos y psicológicos del personaje aunque existe una cierta tendencia a la idealización.
La figura se representa normalmente de perfil o de tres cuartos (ligeramente vuelta hacia el espectador); primero se representa sólo el busto pero más tarde será representado el cuerpo completo.
Las figuras se colocan sobre distintos tipos de fondos: monocromos y neutros, celajes ambiguos, paisajes que no guardan relación con los personajes.

° Rasgos de Estilo (más o menos comunes a la mayoría de los autores):

Existe entre los artistas un deseo de verdad en la representación de la Naturaleza.
Se concede tanta importancia al tema como a la belleza de las formas y la armonía compositiva.
Se concede gran importancia al dibujo; predomina la línea sobre el color, por lo que los contornos y dintornos suelen aparecer muy definidos. El dibujo refleja el carácter del pintor: sereno en Fra Angélico, nervioso en Botticelli,
Preocupación por la perspectiva: mediante ella pueden conseguir una mejor representación de la Naturaleza, así como la ilusión de la representación espacial (tridimensionalidad). Primero se utiliza una perspectiva central, de tipo lineal, con el punto de fuga excéntrico e incluso se intenta despertar la ilusión de espacios fingidos. A fines del siglo XV la perspectiva lineal es sustituida por la aérea.
Otro elemento básico es la luz y su influencia en la composición, en la perspectiva y en el color. Mediante la luz refuerzan el efecto de las líneas y los volúmenes (intentos ya realizados por Giotto); aunque se conoce el claroscuro (Piero della Francesca, por ejem.), se prefieren las luces cenitales y uniformes, que aportan claridad a la composición.
La figura humana es el centro de la representación: los estudios anatómicos, el intento de establecer un canon ideal de las medidas del cuerpo humano, la importancia del desnudo, el afán de dotar a las figuras de volumen y relieve, constituyen los ejes de la representación pictórica.
El paisaje va ganando importancia aunque lentamente. Se busca el naturalismo, pero el paisaje sigue apareciendo como un telón de fondo con una total desconexión entre él y las figuras. Sin embargo, se procura que exista una correcta proporción entre el tamaño de las figuras y el ambiente. El paisaje sirve para obtener los efectos de profundidad y para enmarcar las figuras.
Se utilizan composiciones complicadas con varias figuras principales e incluso varias escenas en el mismo cuadro, manteniendo el sentido narrativo de épocas anteriores. El tema principal siempre ocupa el centro rodeado de numerosos elementos secundarios. Se mantiene una disposición simétrica de las diferentes figuras.

De entre los diferentes maestros del s. XV, podemos destacar los siguientes, indicando algunas de las peculiaridades de su estilo:

FRA ANGELICO (1387-1455)
- Profunda religiosidad: huye de lo trágico.
- Rasgos curvilíneos, finos contornos, actitudes serenas (influencias sienesas)
- Colores vivos, de gran riqueza cromático.
- Goticista: abundante uso del dorado; figuras alargadas y curvilíneas; colorido preciosista.
- Renacentista: volumen y espacio
obras:
• Anunciación. Museo del Prado.
• Frescos del Convento de San Marcos. Florencia.
• Frescos de la capilla de Nicolás V. Vaticano.

MASACCIO (1401-1428)
- Prescinde totalmente del goticismo.
- Carácter escultórico de las figuras: formas robustas, monumentales, llenas de dramatismo. Reencarna la monumentalidad de Giotto pero las figuras se funden mejor con el ambiente.
- Fondos muy trabajados: se abandona lo anecdótico. Difumina los contornos y crea efectos de luz y sombra para aumentar la sensación de profundidad.
- Modela las figuras mediante los juegos de luz y sombra.
obras:
• Santísima Trinidad. Santa María Novella. Florencia.
• Tributo de la moneda. Frescos de la capilla Brancaci, iglesia del Carmine, Florencia.
• Expulsión del paraíso. Iglesia del Carmine. Florencia.

PAOLLO UCCELLO (1396-1475)
- Preocupación por la, perspectiva.
- Colores planos y violentos escorzos.
obra:
• Batalla de San Romano.

PIERO della FRANCESCA (1416-1492)
- Fue el primer pintor en codificar las reglas de la perspectiva.
- Emplea una luz irreal, artificial, que da al conjunto una sensación de ser algo sobrenatural.
- Figuras voluminosas sin movimiento, de rostros poco individualizados.
- Paisajes y ambientes de construcción geométrico.
obras:
• El sueño de Constantino.
- Historia de la Santa Cruz, Iglesia de San Francisco de Arezzo.
• Retrato de Federico de Montefeltro.


BENOZZO GOZZOLI (1420-1497)
- orientalismo: predominio de lo anecdótico.
Obra:
• Cabalgata de los reyes. Capilla del palacio Medici. Florencia.

FRA FILIPPO LIPPI (1406-1469)
- Humanización y refinamiento de las figuras.
• Virgen con el Niño.

DOMENICO Ghirlandaio (1449-1494)
- Pintura narrativa y profana.
- Gran retratista.
• Un ayo con su pupilo.
• Frescos de Santa María Novella.

De entre todos, el que mejor encarna los valores de este primer renacimiento es, sin duda:
SANDRO BOTTICELLI (1444-1510)
- Formación neoplatónica: intenta conjugar la mitología pagana con el cristianismo.
- Composiciones melancólicas e idealistas.
- Gran dibujante: predomina la línea sobre el color. Dibujo nervioso de línea ondulantes que forman arabescos.
- Prestó especial atención a la figura femenina.
Obras:
• La Primavera
• Nacimiento de Venus.
• Virgen del Magnificat.
• Virgen de la Granada.
• Historia de Nastaglio degli Honesti. Museo del Prado.

ANDREA MANTEGNA (1431-1506)
De este pintor hay que destacar su pormenorizado tratamiento del espacio a través de la perspectiva y el modelado casi escultórico de las figuras, tanto en sus actitudes como en la expresividad de sus rostros y gestos.

Obras:
- El tránsito de la Virgen.
- Cristo muerto (extraordinario ejemplo de cuerpo representado en escorzo)

2/05/2011

LA PINTURA DEL QUATROCENTO: ACTIVIDADES

Las actividades propuestas serán comentadas el próximo lunes 7 de febrero en clase, después del regreso de Madrid.

2/01/2011

LA TRINIDAD DE MASACCIO: UN ANÁLISIS.


La Trinidad. Fresco. Masaccio (1425-27). Iglesia de San María Novella, Florencia. Dimensiones: 680 x 475 cm.

Además de iniciar la arquitectura del Renacimiento, Brunelleschi es el "descubridor" de la perspectiva. Hasta ahora no se habían formulado las leyes matemáticas por las que los objetos disminuyen de tamaño a medida que retroceden hacia el fondo. Fue Brunelleschi quien proporcionó a los artistas los medios matemáticos de resolver este problema. La Trinidad de Masaccio es una de las primeras pinturas hechas de acuerdo con estas matemáticas.

Representa la Trinidad con la Virgen y san Juan bajo la cruz, y los donantes -un mercader y su esposa- arrodillados. Nos podemos imaginar la sorpresa de los florentinos al ver esta pintura mural, como si fuese un agujero en la pared a través del que se pudiera ver una nueva capilla en el moderno estilo de Brunelleschi. Pero quizás les impresionó más la simplicidad y la magnitud de las figuras. En lugar de la delicadeza del gótico internacional, vemos pesadas y macizas figuras; en lugar de curvas suaves, sólidas formas angulares; y, en lugar de pequeños detalles como flores y piedras preciosas, arquitectura majestuosamente austera.. Quizás sí que las figuras eran menos agradables a la vista que aquellas a las que estaban habituados, pero eran mucho más sinceras y emotivas. El gesto sencillo de la Virgen señalando al Hijo en la cruz es muy elocuente e impresionante porque es el único movimiento en el conjunto solemne de la pintura. Sus figuras, efectivamente, parecen estatuas, lo que se realza mediante la perspectiva del marco que las encuadra. Parece que las podamos tocar, y esta sensación es la que hace de ellas y de su mensaje algo nuevo para nosotros.

¿Por qué Masaccio inscribe este tema religiosa en una arquitectura brunelleschiana?. Por coherencia con el significado conceptual del fresco. Este representa a la Trinidad, cuyo símbolo es el triángulo, y la composición queda rigurosamente inscrita en un triángulo. Pero si el pintor hubiese querido expresarse por símbolos no se habría limitado a implicar el triángulo en la disposición de las figuras. El símbolo, al que con tanta frecuencia recurría la pintura del Trecento, no interesa ya a Masaccio: le interesa la idea, y ésta no se comunica mediante símbolos sino a través de formas clarísimas. La Trinidad es una idea-dogma, y no hay dogma sin revelación ni revelación sin forma. En su eternidad, el dogma es también historia, y por ello las figuras, incluso la del Padre, son figuras reales e históricas que "ocupan un espacio". Pero el espacio que se revela y se concreta con el dogma debe ser un espacio verdadero, cierto, absoluto, histórico (es decir, antiguo y actual) como el dogma mismo: y este espacio es, para Masaccio, el espacio prospéctico de la arquitectura de Brunelleschi. (Argan, G.C., ob., cit., pág. 140)

"Lo más bonito, sin embargo, a parte de las figuras, es la bóveda de medio cañón dibujada en perspectiva y dividida en compartimentos cuadrados que contienen rosetones escorzados y retrocedidos de manera tan habilidosa que la superficie parece estar dentada" (Vasari).

La gran cantidad de estudios que tratan sobre La Trinidad de Masaccio no han dado ninguna importancia a cómo su iluminación y su perspectiva relacionan el mundo pictórico con el real, y cómo, al situar a los donantes en un escalón inferior, delante de la capilla, Masaccio pretende indicar que se encuentran en nuestro lado de la pared de la iglesia, justamente dentro del espacio y la luz de la nave. La arquitectura está iluminada desde la izquierda, o desde el sudoeste, que es de donde viene la luz predominante en el conjunto general de la nave. En términos pictóricos, el único hueco posible que podía permitir el paso de la luz en la capilla de la Trinidad es el arco a través del cual vemos el fresco, lo que podía crear la impresión de que la iluminación del interior debería simular su procedencia del exterior (...): lo que resultaba nuevo en este caso concreto es el concepto de luz pictórica entendido como extensión de la luz en la iglesia, lo que hace que ésta no pueda llegar libremente a cualquier lugar del espacio pictórico por estar condicionada por la distancia de éste respecto a la fingida obertura". (Hills, P., ob., cit., págs. 186 ss)

Pero la luz que ilumina al donante masculino tiene una consistencia distinta que la que ilumina la arquitectura. Observemos cómo la nariz y la mejilla de María aparecen sombreados como si estuvieran iluminados desde el lado derecho, y la parte inferior a la izquierda de san Juan proyecta una sombra contra el muro. Todo ello implica que las figuras están iluminadas no por la fuente de luz del interior de santa María Novella, sino por una fuente sobrenatural, la que emana del halo de Cristo al interceptar los rayos dorados que brotan de la cabeza del Espíritu Santo. Además, la sombra al lado de san Juan sirve para destacar el rosa de su manto y si la cara de María se iluminase frontalmente perdería su fuerza dramática. En cambio, Cristo y Yahvé reciben una luz frontal que resulta apropiada y conforme con la presentación de ambos bajo una perspectiva frontal y no escorzados desde la parte inferior del cuadro. Masaccio concentra, pues, la luz en las figuras sumiendo el interior de la capilla en una fuerte penumbra que domina la perspectiva arquitectónica (el virtuosismo de la bóveda hubiese acaparado la atención del espectador) y dirige el punto de mira del espectador hacia las figuras mismas, cuya pálida piel absorbe la luz.

La policromía aparece en las terracotas y en los rosas y azules de los casetones de la bóveda; al unir estos colores con el rosa, el rojo y el azul oscuro de los vestidos, Masaccio establece un equilibrio, abstracto en su orden pero enraizado con las cosas materiales -la ropa, la piedra y la terracota.

Bibliografía

Alvarez Lopera, José, y Pita Andrade, José Manuel (1991), La Pintura: de la Prehistoria a Goya. Tomo 5 de la Historia del Arte. Barcelona. Carroggio S.A. de Ediciones.
Argan, G.C. (1987), Renacimiento y Barroco. I. De Giotto a Leonardo da Vinci. Madrid. Akal.
Hills, Paul (1995), La luz en la pintura de los primitivos italianos. Madrid. Akal. Col. Arte y estética 35

En la época que pintó este fresco Masaccio era un pintor joven y de absoluta actualidad. Es por ello que una de las más poderosas familias florentinas después de los Médicis le encargara su realización en un lenguaje que nadie aún había tenido oportunidad de contemplar. Frente a la imagen plana del Gótico italiano, que bloquea la mirada sobre la superficie a través del fondo dorado, lo que Masaccio y los pintores de su generación planteaban era ni más ni menos que abrir una ventana imaginaria sobre una supuesta realidad pictórica. Habían logrado abstraer la mirada humana para proporcionar un ordenamiento racional del mundo visible; así, en este cuadro se finge abrir una capilla real, con su altar y todo, donde tiene lugar ante el fiel el misterio de la Santísima Trinidad. En el primer término situó el clásico altar que se construía en las capillas laterales de las catedrales mediterráneas. En él se abre un nicho, con un sepulcro donde la figura de un esqueleto se rodea de una inscripción que reza: "Fui lo que tú eres y serás lo que yo soy". Sobre este espacio aparecen los donantes, el gonfaloniero, el más alto cargo cívico, con traje rojo, y su esposa. Esto supone una ruptura total con el arte precedente, que adjudica a los donantes un tamaño menor al de las figuras divinas en atención a su menor jerarquía en la concepción teocrática del mundo. Aquí, sin embargo, se respetan las recién aplicadas leyes de la perspectiva y la proporción para plantear dos figuras de tamaño natural, similar al de los personajes divinos, y pintados en escorzo al tener en cuenta la mirada del fiel, que los contempla desde el suelo. Sin embargo, sí existe una diferencia en el nivel de la jerarquía de los donantes y los santos, pero se expresa en un lenguaje diferente: tras los donantes se abre una supuesta capilla real, donde la Virgen y San Juan lloran a los pies de la cruz, donde Cristo aparece en eje con la paloma del Espíritu Santo y la figura de Dios Padre. Los puntos de vista para unos y otros son diferentes: punto de vista desde abajo para los donantes, que fingen pertenecer al espacio real del espectador. Punto de vista frontal para el misterio cristiano, que adquiere así un espacio sobrenatural. A la intención de realidad Masaccio suministra recursos tales como el claroscuro, que proporciona sombras y luces en vez de un fondo plano, y un diestro manejo de las texturas y las gamas tonales para dar tangibilidad y solidez a los cuerpos. No sólo se realiza un manifiesto de la nueva pintura del Renacimiento sino que en la capilla representada se recogen los elementos de la nueva arquitectura basada en los restos romanos y románicos de Italia. Aún así, Masaccio traduce un gazapo de la época, que consiste en el número de los casetones de la bóveda, pares, mientras que en Roma siempre se realizaban en cifra impar.

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